Lo que las compañías de lentes no quieren que sepas…

La videografía y la fotografía son hobbies carísimos… ¿no? El equipo necesario para este tipo de actividades es simplemente caro: las cámaras son caras, las luces son caras, hasta un simple trípode puede rondar los cientos de dólares si se busca uno con la calidad adecuada… y ni que hablar de los lentes… esas piezas de equipo que rondan el estatus de joyería para los que a esto se dedican, y cuyo precio respalda el evidente cuidado que los profesionales en el asunto parecen emplear al manejarlos, pero… ¿en verdad tiene que ser así? ¿Realmente se necesitan cientos o miles de dólares para adquirir un arsenal respetable de lentes? ¿O hay una forma más económica de ingresar al mercado de la foto/videografía? La respuesta es sí, efectivamente la hay, y existe bajo el nombre de “Full Diaphragm” o “FD”, una serie de lentes discontinuada, original de la marca Canon, compatible con sus antiguas cámaras de la década del ’70 (como la icónica T70, conocida en su época por sus grandes adelantos tecnológicos), y gracias a la tecnología moderna en adaptadores, hoy en día compatible con casi cualquier línea de cámaras con lentes intercambiables modernas mediante adaptadores ópticos, muchos de los cuales no solamente adaptan, sino que aportan también sus propias, nuevas, funcionalidades a estos lentes “anticuados”.

Adaptador “FD” a “EF” con chip de confirmación focal

Esta línea de lentes, como es de esperarse viniendo de Canon, se compone de una enorme variedad de distancias focales, aperturas y formatos, teniendo pocos aspectos a envidiarle a las nuevas líneas “EF” del fabricante.

Pero, además de su gran diferencia en precio, ¿qué hace a estos lentes una compra sensata para alguien buscando ampliar su arsenal de equipo de fotografía/filmación? Esta pregunta, contrario a lo que su pequeño precio y gran edad sugieren para estos lentes, tiene más de una respuesta, empezando por su calidad:

Los lentes “FD” suponen una inmensa mejoría en calidad al compararlos con sus contrapartes de la línea “EF”, o al menos al compararlos con los mismos de la línea de los “kit lens”, como es llamada la línea base de lentes de Canon (video comparativo en: Comparación ). Los materiales de estos antiguos “tanques” no tienen comparación alguna con la desdichada calidad que los nuevos lentes exponen al compararlos. Al estar en su mayoría compuestos por metal, con la excepción de los más económicos (que si bien están compuestos mayoritariamente por plástico, aún así poseen elementos metálicos, y en sus partes plásticas, el material utilizado en su construcción delata una muy superior calidad a la de los “EF”, compuestos enteramente de un plástico aparentemente menos duradero), sugieren una clara ventaja en calidad sobre los nuevos modelos de la marca. Sumada a esta clara ventaja en tanto a los materiales, está también el hecho de los mecanismos dentro de cada lente, con una apertura manual, y un sistema simple de zoom y enfoque, en el que ambas magnitudes se controlan en formas complementarias. Estos lentes son el “sueño” del usuario manual, permitiendo un nivel de control y precisión inigualable por los limitados mecanismos que son implementados en las líneas ópticas modernas; y con la introducción de adaptadores con chips de “confirmación de enfoque”, también al usuario que disfruta de la seguridad que los métodos digitales proveen, le es posible sacar total provecho a su uso, tal cual lo haría con las nuevas generaciones de los mismos.

“Kit lens” 18-55mm Canon “EF”

Estos lentes a su vez son más compactos que sus equivalentes de la línea “EF”, siendo exponencialmente más pequeños en algunos casos, aún conservando su más que clara ventaja en ámbitos cualitativos. Y de no ser por la única “contra” de la necesidad de cargar con un adaptador extra cuando se carga con la cámara (contra más que compensada por el hecho de la disminución en tamaño considerable que presentan respecto a los lentes de la línea “EF”, y por el hecho de que muchos adaptadores se adhieren a las nuevas cámaras sin provocar ninguna diferencia notable en tamaño de las mismas), ellos no poseen ninguna desventaja sobre los nuevos modelos, sino que incluso los aventajan en la mayoría de los posibles aspectos a comparar.

Lente 80-200mm Zoom “FD” (derecha), caracterizados por su gran tamaño junto a un “kit lens” “EF” 18-55mm, de tamaño mediano/pequeño para estándares actuales
Lente 50mm “kit lens” “FD” (derecha), junto a un 18-55mm “kit lens” “EF”

A su vez, el uso de lentes “FD” no es un fenómeno poco común: en internet pueden encontrarse cientos de videos y artículos conteniendo tips y tutoriales sobre cómo sacar el mayor provecho posible de estos increíbles artefactos, que se las han arreglado por sus grandes capacidades y su gran robustez para permanecer útiles hasta el día de hoy, desde su lanzamiento en el año 1971.

Y a esto viene el título de este artículo: “lo que las compañías de lentes no quieren que sepas…”, ya que los lentes “FD” reciben poca, si es que alguna, cobertura por las grandes compañías, aún por los creadores de los mismos. De desearse utilizar esta completamente capaz, y en muchos casos mejor línea de lentes, se debe recurrir casi exclusivamente a adaptadores “third party”, o provenientes de un tercero (links con nuestras recomendaciones para algunos de estos al final de este artículo), sin ningún verdadero soporte oficial de las grandes marcas que fabrican estas cámaras, a pesar del hecho de que estos lentes continúan, y continuarán siendo en un futuro, perfectamente funcionales.

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