Como arreglar una cámara sin pantalla giratoria

Las pantallas giratorias en cámaras de la clase “DSLR” son relativamente exclusivas, al encontrarse principalmente en modelos de gama alta, o modelos fuertemente enfocados en grabar video. La implementación de este tipo de paneles, facilita inmensamente el uso de equipo de fotografía/videografía (este artículo estando centrado principalmente en el aspecto de la videografía), proveyendo al operador con una experiencia mucho más eficiente, al poder recibir información directa en aspectos como: enfoque, exposición y una vista rápida a todas las configuraciones relacionadas a su trabajo, sin la necesidad de movilizarse, e ir detrás de la cámara para obtener un vistazo al panel de control; esta facilidad siendo especialmente benefactora para los operadores solitarios, sin ayuda externa de otras personas.

“Live feed” de video siendo capturado por la cámara

Pero, si las pantallas giratorias son efectivamente tan exclusivas como pareciere, ¿Qué restaría entonces, para aquel que ya posee una cámara, ésta sin pantalla giratoria, y aún así quisiera producir videos con su singular mano de obra? Allí es donde aplicaciones como “DSLR Controller” entran en juego.

Suite de aplicaciones de “DSLR Controller”

Con aplicaciones como estás, nunca ha sido tan fácil para el operador individual tener un mayor control de su obra, solo con el uso de su dispositivo inteligente. El único requisito, capacidades OTG (puede verificar si su celular cumple con el requisito en numerosos sitios web ingresando el modelo de su teléfono o tableta), capacidades hoy en día estándares en la mayoría de los dispositivos smart.

Utilizando este tipo de aplicaciones, con un simple cable compatible con el determinado puerto que su cámara pueda tener, y con el puerto presente en su teléfono celular, la conexión cámara-teléfono es establecida en un santiamén, y mediante ella se obtiene completo control sobre esta, pudiendo regular así aspectos como autoenfoque, velocidad de obturación y apertura del diafragma, siempre y cuando se utilicen lentes compatibles; al igual que cualquier otro aspecto que pueda ser modificado desde la cámara misma, e incluso otros aspectos exclusivos al uso de aplicaciones como estas.

En conclusión, sin el de otra forma necesario gasto que la compra de un monitor externo significaría, y sin las sumadas complicaciones que determinados aparatos podrían aportar a una filmación, el uso de aplicaciones de este estilo, pagas o gratuitas, ha logrado por fin solucionar uno de los mayores problemas que muchos videógrafos y fotógrafos amateur y profesionales experimentan.

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