El niño migrante que llegó a Obispo: La inspiradora vida del actual Obispo Emérito de Maldonado – Punta del Este

La diócesis de Maldonado–Punta del Este comprende los departamentos de Maldonado y Rocha, con un territorio de 7.584 kilómetros cuadrados y una población estable de 220.071 habitantes. Cada año, recibe turistas que llegan a duplicar esta cantidad.

Rodolfo Wirz es a partir de fines de 2018 Obispo Emérito de Maldonado y Punta del Este, diócesis que gobernó durante 33 años, dando acogida en nombre de la Iglesia a un sinnúmero de influyentes personalidades, muchas de las cuales seguramente tomaron importantes decisiones para sus vidas personales, sus propios países o empresas, en los templos y servicios religiosos que lo tuvieron como pastor.

Quienes alguna vez estrecharon su mano seguramente tuvieron la impresión de estar ante un representante de esa generación de uruguayos distinguida por su cultura, afabilidad y capacidad de hacer sentir al recién llegado como parte de la propia familia. Además de su amplia sonrisa y andar elegante, lo caracteriza una expresión que suele destacar en sus celebraciones religiosas: estamos en nuestra casa y ojalá cuando salgamos, algo cambie en nuestra mente y en nuestro corazón.

A pesar de hablar español como un nativo de estas tierras, Mons. Rodolfo Wirz nació el 19 de abril de 1942 en Schwarz-Rheindorf, Alemania, en plena 2da. Guerra Mundial, conflicto en que resultó muerto su padre un 24 de diciembre (vísperas de Navidad).

Su relación con Uruguay surgió por un tío sacerdote, quien en 1939 pudo escapar a tiempo de la cárcel y llegó a la Parroquia de Paso de las Duranas de Montevideo, en Millán y Castro, donde lo recibieron los Oblatos de San Francisco de Sales. Ese sacerdote fue quien invitó a la Sra. Wirz con su niño Rodolfo a radicarse en Uruguay, para comenzar una nueva vida.

Fue en estas tierras que Rodolfo tuvo su despertar vocacional, y luego de los estudios correspondientes, el 21 de diciembre de 1968 fue ordenado Sacerdote, y Obispo en 1985. Desde ese entonces y hasta el año pasado gobernó la diócesis de Maldonado–Punta del Este. Durante esos 33 años le tocó dos veces asumir también la administración apostólica de la vecina Diócesis de Minas.

Fue Presidente de la Conferencia Episcopal del Uruguay. En tal calidad, en el año 2014 participó en el Sínodo de los Obispos sobre el tema: “Los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización”, convocado por el Papa Francisco. Entrevistado en esa oportunidad por Radio Vaticano, aludió a su experiencia como sacerdote y obispo en Uruguay y brindó un mensaje que es representativo de su modo de ver la vida, animando a que padres, hijos, abuelos, nietos se unan en una oración, diaria en lo posible, que sea gratificante y no aburrida, porque si Jesús está presente en el corazón de ellos, siempre ayuda dar un toque de alegría, de sensatez, de misericordia y bondad.

A los 30 años de su servicio episcopal confesó a su pueblo en una carta pastoral que…cada día me resulta más complicado, pero a la vez me siento más contento y convencido de mi misión en esta entrega a todos Uds. Compruebo que más allá de las novedades de la tecnología, todo ser humano tiene necesidad de comprensión, perdón y misericordia.

El actual Obispo titular de Maldonado – Punta del Este, Mons. Milton Tróccoli, al asumir esta diócesis puso en palabras un sentimiento compartido: gracias Mons. Rodolfo porque has estado estos más de 30 años aquí como el que sirve, sin perder tu disponibilidad, tu creatividad, y tu entrega pastoral. ¡Gracias!.

Mons. Wirz, el niño inmigrante huérfano de padre que llegó a estas tierras huyendo de las desgracias de la guerra, brinda con su vida plena y fructífera testimonio vivo de la alegría de la fe, mientras nos regala frases tan criollas como: la dejo picando, Jesús es el verdadero regalo de Navidad.