Inteligencia artificial al servicio del bien común: Microsoft, junto con la Academia Pontificia para la Vida, promoverá un premio internacional de ética en Inteligencia Artificial

Imaginemos un sistema informático que pudiera hacer en forma automática el diagnóstico de las enfermedades infantiles más comunes, desde la gripe, hasta la meningitis. Pensemos que estos sistemas pudieran funcionar con información relativamente fácil de obtener en forma estandarizada: los síntomas del niño, su historial médico, los resultados de laboratorio y otros datos clínicos.

Un artículo científico publicado el 11 de febrero en Nature Medicine y recogido por Clarín informa que los científicos ya construyeron este adelanto que puede cambiar la vida de millones de niños en el mundo. “Los investigadores aseguraron que el sistema demostró una gran precisión, por lo que en el futuro podría ayudar a los doctores a diagnosticar a pacientes que sufran enfermedades complejas o raras. La base del sistema es una red neuronal, un tipo de inteligencia artificial que puede aprender tareas gracias al análisis de una inmensa cantidad de datos.”

No es la primera vez que se anuncian avances de este tipo. En el año 2016 Medicina 21 informaba que “un sistema de IA (Inteligencia Artificial) presentado en el simposio internacional de imagen biomédica (ISBI 2016) celebrado en Praga mejora la capacidad humana de diagnóstico del cáncer de mama, pasando de una precisión del 96% al 99,5%.” 

En un informe del diario ABC de setiembre 2018, refiriéndose a la Anatomía Patológica, se consigna una mejora radical en una disciplina enfrentada al desafío de manejar cantidades inabarcables de información: “… todo ello ha empezado a cambiar de forma radical gracias a la aplicación de la inteligencia artificial (IA), previa digitalización de las muestras que llegan al laboratorio de Anatomía Patológica, lo que se ha venido a llamar ‘Patología Computacional’. De esta forma, el tradicional banco de muestras conservadas en parafina se transforma en un ingente ‘big data’ anatomopatológico. Esto permite, por ejemplo, comparar la muestra concreta de un paciente con cientos o miles de imágenes de otros casos similares para buscar patrones comunes que ayuden a un diagnóstico más rápido y preciso.”

El sistema que se acaba de anunciar parece ir un paso más allá en su alcance. Kang Zhang, jefe de Genética Oftálmica en la Universidad de California (campus San Diego), junto a sus colegas, ha creado un sistema que permite diagnosticar una amplia serie de padecimientos mediante el reconocimiento de patrones en el texto e imágenes médicas, lo que permite al médico ejecutar una revisión rápida que le permita verificar que no ha pasado nada por alto.

Según informa Clarín “Cuando se hicieron pruebas con datos no etiquetados, el sistema mostró un desempeño similar al de los médicos experimentados. Diagnosticó asma con un 90 por ciento de exactitud, mientras que los médicos que participaron en el estudio registraron porcentajes de entre un 80 y un 94 por ciento. En cuanto al diagnóstico de enfermedades gastrointestinales, el sistema fue preciso en 87 por ciento de las veces, en comparación con un rango de 82 a 90 por ciento de los doctores.”

Sin embargo, los expertos ven todavía un largo camino, quizás de años, antes de que los médicos de emergencias y clínicas puedan confiar en estos sistemas que simulan decisiones humanas. Según indicó Ben Shickel, investigador de la Universidad de Florida especializado en el uso del aprendizaje profundo para el cuidado de la salud: “Nadie va a arriesgarse a emplear una de estas técnicas sin realizar pruebas estrictas que muestren con exactitud qué sucede”.

Como siempre, algunos avanzarán más rápido que otros. Clarín cita que Google ya está realizando pruebas clínicas de su sistema de escaneo ocular en dos hospitales del sur de India, a la vez que transcribe la opinión de Kang Zhang respecto de que “es más probable que las herramientas de diagnóstico basadas en aprendizaje profundo florezcan fuera de Estados Unidos”, en virtud de que estos sistemas automatizados podrían ser especialmente útiles en países como India y China, en los que hay escasez de médicos.

La inteligencia artificial al servicio del bien común

Con esta y otras muchas aplicaciones la inteligencia artificial es protagonista de un nuevo tiempo, por lo que es natural que preocupe a los líderes del mundo. Es así que para la reunión plenaria de la Pontificia Academia para la Vida (25 al 27 de febrero de 2019 en el Vaticano), se planteó el tema “Roboética. Personas, máquinas y salud”. El mismo tendrá continuidad el año próximo con la reunión plenaria 2020 centrada en la Inteligencia Artificial.

En dicho marco, según un comunicado de la Oficina de Prensa del Vaticano, el pasado 13 de febrero el Papa Francisco analizó en audiencia privada junto al Presidente de Microsoft Brad Smith y el  Presidente de la Academia Pontificia para la Vida, Mons. Vincenzo Paglia, el tema: “Inteligencia artificial al servicio del bien común”. Al final de la reunión se anunció que Microsoft, junto con la Academia Pontificia para la Vida, promoverá un premio internacional de ética en Inteligencia Artificial.

Fuentes:

Imagen: <a href=https://es.pngtree.com>Gráficos de pngtree.com</a>