Rezar: la parte olvidada de la agenda de derechos

Una publicación del Colegio de Abogados de los Estados Unidos de agosto de 2019 da cuenta de que, según reciente fallo del tribunal federal de apelaciones, la Cámara de Representantes de Pensilvania no violó la Constitución cuando prohibió a los no creyentes hacer oraciones antes de las sesiones legislativas.

No es la primera vez que la tradición de la oración legislativa es cuestionada por organizaciones que no creen en Dios apelando al derecho de “aquellos que no defienden la creencia en un dios o dioses, aunque no necesariamente ateos”, incluidos humanistas seculares, unitarios universalistas y librepensadores.

El 3 ° Tribunal de Apelaciones del Circuito de los Estados Unidos, en una resolución adoptada por mayoría, entendió que no hubo violación constitucional porque la política de Pensilvania se ajusta a la “tradición histórica de la oración legislativa”.

Según expresó el juez Thomas Ambro, favorable a este fallo, la oración legislativa tiene muchos propósitos, tanto seculares como religiosos, pero solo la oración teísta, la oración de quienes creen en Dios, puede lograrlos a todos. Las oraciones legislativas buscan la guía divina en la legislación y acomodan las necesidades espirituales de los legisladores, mientras que la oración no teísta no puede cumplir esos propósitos. Este fallo, conforme lo expresa el juez Ambro, es consistente con pronunciamientos anteriores en que la Corte Suprema de los Estados Unidos “ha dado por sentado que la oración presume un poder superior”.  Sin perjuicio de ello, advirtió que la decisión del 3er Circuito “no abre la puerta a exclusiones más extremas”.

Es interesante el fundamento de la decisión, que el magistrado resume en dos pilares:

El primero es que el propósito de la oración legislativa es invocar la guía divina. El segundo es que la “oración” presupone un poder superior. “Ninguno apoya excluir a ningún grupo de teístas”.

Por otra parte, el 28 de noviembre La Semana publicó la nota titulada: “Cómo las iglesias evangélicas han ganado tanto peso en la política de América Latina”, en la que analiza cómo en los últimos años, las menciones a Dios y de pasajes bíblicos parecen haberse multiplicado en los discursos políticos, y el apoyo evangélico fue instrumental en el ascenso de los líderes de derecha en América Latina y Estados Unidos.

Conforme a este artículo: “…Un aspecto importante del papel que la religión ha ejercido en los gobiernos latinoamericanos es la existencia de una convergencia entre los evangélicos y los católicos conservadores”, dice Andrew Chesnut. (…) Para él, el fenómeno se inició en Estados Unidos, comenzó a ganar fuerza en América Latina en la década de los 80, con el ascenso de un pastor evangélico como presidente de Guatemala -José Efraín Ríos Montt-, y puede ser visto claramente hoy en el gobierno de Donald Trump. Según un reportaje del periódico Washington Post, el 61% de los pastores evangélicos de Estados Unidos manifestaron su intención de votar por Trump en la elección de 2016. Y el presidente estadounidense mantiene relaciones cercanas con varios líderes evangélicos famosos en el país.”En EE.UU., los evangélicos son una de las principales bases electorales de Trump”, dice Chesnut. Según el investigador, esa relación cercana del mandatario con sectores religiosos se refleja en la decisión de transferir la embajada de Estados Unidos en Israel de Tel Aviv a Jerusalén.

La Semana también había publicado con fecha 25 de noviembre una nota bajo el título: “La religión al poder: los políticos religiosos en los cargos más altos de sus Estados”. El mismo es presentado de la siguiente manera: La designación de la senadora ultracatólica Jeanine Añez como presidenta encargada de Bolivia se sumó a los casos de políticos religiosos que llegan a los cargos más altos de un Estado. El problema de ese fenómeno es que ellos promueven una agenda que restringe ciertos derechos y libertades.

Desde Sentido Común hacemos votos para que las sociedades sepan separar la cizaña del trigo, y respetar el derecho de quienes quieren y necesitan, con independencia de partidos y candidatos, invocar la presencia Divina. Una invocación que no debe distinguir divisas ni candidatos.

http://www.abajournal.com/news/article/theists-only-policy-for-legislative-prayers-is-constitutional-3rd-circuit-rules

https://www.semana.com/enfoque/articulo/politicos-religiosos-en-los-cargos-mas-altos-de-un-estado/641982