Cáñamo: adecuar la normativa para ganar mercados

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Una excelente práctica de las agencias reguladoras norteamericanas es la publicación colectiva de declaraciones destinadas a dar claridad al estado legal de determinada cuestión. Fue así que a comienzos del presente mes de diciembre 2019, la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC), la Junta de Gobernadores del Sistema de la Reserva Federal, la Corporación Federal de Seguro de Depósitos y la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN), emitieron un comunicado sobre el estatus legal de la producción y comercialización del cáñamo, y los requisitos relevantes que deben cumplir los bancos en relación con las leyes de prevención de lavado de activos.

El informe de los reguladores norteamericanos reitera con toda claridad que la marihuana sigue siendo una sustancia controlada según la ley federal. Por tal motivo, en el marco de la normativa federal los bancos internacionales siguen restringiendo cualquier transacción relacionada con marihuana, sin distinguir entre recreativa o medicinal.

Respecto del cáñamo el informe oficial recuerda que la Ley de Mejoramiento Agrícola de 2018  eliminó ese producto de la lista d sustancias controladas.   No obstante esta apertura, la ley  requiere para ser efectiva que la producción del cáñamo esté sujeta a un plan regulador establecido por la autoridad correspondiente.

Fue así que el 31 de octubre de 2019, el departamento de agricultura norteamericano emitió una regla final provisional que incluye requisitos sobre:

  • mantener información sobre la tierra donde el cáñamo se produce,
  • pruebas de los niveles de tetrahidrocannabinol (THC), eliminando las plantas con más que 0.3 por ciento de THC,
  • licencias para productores de cáñamo.

A partir de esta normativa, para que los bancos internacionales acepten tramitar cobros y pagos de cáñamo provenientes de un país, seguramente el paso básico es demostrar la existencia de una regulación similar a la de los Estados Unidos en dicha materia.

Particularmente es necesario subsanar las diferencias en los límites de THC. Respecto de este punto hay que recordar que Marihuana y cáñamo provienen de la misma planta, diferenciándose por el porcentaje de sustancia sicoactiva. En Uruguay el límite es del 1%, mientras que en la Unión Europea es solamente del 0,2% y en Estados Unidos el 0.3%, igual que en China y Canadá. Claro que Uruguay no es el único país que maneja el 1%, pero claramente este límite es superior al de los países centrales.

Por tal motivo, difícilmente un banco norteamericano tramite fondos relacionados con cáñamo uruguayo o de cualquiera de los países que manejan el límite del 1%, si no cuenta con certificaciones confiables respecto del control del 0,3% en el THC. La regla es clara, toda planta de cannabis que supere el 0,3% del THC, debe ser considerado marihuana y por lo tanto, sustancia controlada por las leyes federales de los Estados Unidos.

En este marco internacional, los productores de cáñamo en países como Uruguay deberían solicitar a sus gobiernos la adecuación de la normativa para facilitar su ingreso a los grandes mercados donde la exigencia de THC es menor.

Fuentes:

http://www.mgap.gub.uy/sites/default/files/ppt_canamo_en_uruguay_expocannabis_mariela_ibarra_mgap.pdf

http://www.occ.gov