Fay Nelson en el Tukuko: otra forma de entender lo que pasa en Venezuela

“Entre el régimen de Maduro y el ELN: la labor de un valiente fraile opositor en un pueblo venezolano”. Con ese título se presenta una nota de Anatoly Kurmanaev en el New York Times que ha sido replicada por Infobae con la siguiente descripción:

Los choques constantes del reverendo Nelson Sandoval con los funcionarios socialistas, los rebeldes marxistas y los jefes tribales le han conseguido seguidores leales y enemigos resentidos en un pueblo indígena remoto y abandonado que se encuentra en la selva occidental de Venezuela. Para algunos de los 3.500 residentes de la comunidad, es “el diablo”. En cambio, sus seguidores lo conocen como un “segundo padre”. Los últimos quince años, Sandoval ha trabajado para llevar educación y atención médica al pueblo, El Tukuko. Sus aliados aseguran que esto lo ha vuelto el principal salvavidas que mantiene a flote El Tukuko en medio de una crisis económica sin precedentes que azota Venezuela, lo cual enfatiza cómo en un país en desintegración la fortuna de comunidades enteras puede depender de individuos particulares. Sin embargo, sus detractores “me dicen que iré al infierno”, comentó Sandoval, un jovial fraile capuchino de 49 años de edad con una afición por decir groserías. “Les digo que ya estoy viviendo en el infierno”. (…)La misión del Tukuko y sus campos son por mucho la principal fuente de empleo en el pueblo, pues les da un ingreso a decenas de maestros, ayudantes de escuela y peones. La misión tiene una reserva de medicinas que recibió de Naciones Unidas y de Caritas, una organización católica de beneficencia: un duro contraste con los estantes vacíos de la clínica local.

Este año, un programa nutricional que organizó Caritas con el apoyo de Sandoval ayudó a 105 niños y mujeres embarazadas a recuperarse de la desnutrición, de acuerdo con la organizadora de Caritas en el pueblo, Berta Moreno. “Ha sido de gran ayuda para todo el mundo aquí”, comentó la enfermera del pueblo, Audio Morran.

Para Sandoval, el retiro del gobierno socialista de Maduro ha creado una nueva y más radical competencia por los corazones y las mentes de los yukpa. El colapso de la ley y el orden en Venezuela ha dado lugar a la expansión del Ejército de Liberación Nacional en la región, un grupo de guerrillas marxistas con base en Colombia. Para obtener la venia indígena, las guerrillas, también conocidas como ELN, prometieron redistribuir las tierras privadas y expulsar a los “parásitos” que forman parte de la Iglesia.

Después de varios enfrentamientos verbales, ahora hay una tregua tensa entre la misión y los rebeldes, mencionó Sandoval. “Soy un inconveniente para ellos y ellos no son mis amigos”, admitió Sandoval. “Pero no me tocan porque saben que tengo el apoyo de los indígenas”.

Capuchinos.org nos presenta al fraile Nelson Sandoval en una nota. Trascribimos parte de la misma:

(…) La misión del Tukuko o centro misional “Los Ángeles del Tukuko” es una institución fundada por fray Cesáreo de Armellada y fray Primitivo de Nogarejas ambos frailes capuchinos, en octubre de 1.945 en la sierra de Perijá. En aquellos años se buscaba evangelizar a los indígenas yukpas presentes en la zona y al mismo tiempo que el centro misional sirviera de avanzadilla para llegar a los indios motilones, ahora conocidos como “barí”.

(…) la misión del Tukuko no sólo ha sido un lugar de evangelización y de promoción humana para los yukpas brindándoles salud y educación sino que ha sido el punto de encuentro entre dos culturas la yukpa y la barí y la que propició la salvación humana de la etnia barí porque al establecer contacto pacífico los misioneros con los barí, se acabó la hostilidad y el acoso de los criollos y se pudo salvar la vida del grupo, preservarlo y hacer que crezca como pueblo hasta el presente.

En esta misión del Tukuko me encuentro como misionero nuevamente desde el 1 de febrero de 2008.

¿Cuáles son tus principales responsabilidades en este centro?

En la misión tengo la responsabilidad de ser el párroco desde el año 2008 y el director de la “casa hogar fray Romualdo de Renedo”.

¿Qué es la casa hogar fray Romualdo de Renedo? La casa hogar es el nuevo nombre que adquiere la institución que antes conocíamos con el nombre de “internado” porque la palabra internado se destina actualmente en Venezuela a las cárceles o instituciones penales para los delincuentes y se obliga a adoptar para los internados que conocíamos tradicionalmente, el nombre de casa hogar, porque la vida que deben llevar los niños residentes de las casas hogares debe ser similar a la vida en casa. La misión desde sus orígenes tuvo internado porque el mismo facilitaba el trabajo educativo ya que los niños provenían de distancias lejanas a la misión y no podían ir y venir todos los días a la escuela misional. Además en los primeros tiempos los misioneros se empeñaron en que los niños vivieran con ellos para que pudieran aprender bien el castellano y pudieran defenderse ante el mundo criollo y viviendo en la misión podían aprender de manera técnica labores agrícolas y pecuarias para tener un mejor nivel de vida.

¿Cómo era la vida de estos niños y niñas antes de que llegaran al centro?

Era una vida normal, como la de cualquier niño indígena de la sierra de Perijá. Vivían en sus comunidades donde hay escuelas en algunos sitios hasta tercer grado de primaria, otros hasta cuarto grado y otros hasta sexto grado, por eso al culminar estudios en sus comunidades acuden a la misión para solicitar el servicio de la casa hogar. La función de la casa hogar es recibir a los niños que viven en comunidades con escuelas de las características que acabamos de nombrar o de comunidades donde ni siquiera hay escuelas para que los niños puedan estudiar en la unidad educativa “Sagrada Familia” que es la escuela de la misión. Por lo tanto la vida de estos niños antes de venir aquí era una vida normal, niños sanos, con sus padres, sin malas costumbres ni cosas parecidas y eso queda demostrado en el comportamiento diario de ellos en la casa hogar. Por esta misma razón la casa hogar sólo recibe niños indígenas de la sierra de Perijá, porque de las poblaciones criollas quieren traer niños con mala conducta, cuyos padres no pueden ya controlarlos, y esta casa hogar no es una casa para corregir malas conductas sino simplemente para brindar educación.

¿Qué supone para un niño de tu misión poder estudiar?

Supone tener la garantía de contar con recursos que no hay en sus comunidades. Suponer poder asistir a clase todos los días aunque sus hogares estén muy alejados e incluso sean de muy difícil acceso. En sus casas no hay servicios básicos de electricidad, gas, agua, transporte, etc.. Sus padres son muy pobres económicamente y no les pueden dar recursos materiales para estudiar.

En la casa hogar, además de alimentación y una cama donde dormir les damos útiles escolares, uniformes, calzado, todo lo que necesitan durante el curso escolar para poder estudiar, papel para sus exposiciones en clase, fichas, lápices, bolígrafos, marcadores, borradores, sacapuntas, juegos geométricos, textos escolares, tienen también una pequeña biblioteca con textos de otras clases aparte de los libros de texto para que puedan hacer investigaciones, 6 computadoras para que puedan practicar lo que aprenden en la escuela en clase de computación, además la presencia de los frailes capuchinos que estamos al frente en el caso de los niños y las hermanas de la caridad de Santa Ana en el caso de las niñas, quienes comparten con nosotros la misión en este centro misional y son ellas quienes llevan adelante la escuela ofreciendo una educación de calidad a las comunidades indígenas de la sierra de Perijá.

También contamos con personal contratado para atenderlos, dos internistas para niñas y niños; los internistas son quiénes se encargan de la atención diaria de los niños: hacerlos levantar, bañarse, prepararse para ir a clases, hacer que coman, que limpien, que descansen, que estudien, etc; y cocineras para preparar los alimentos entre semana y los fines de semana también.

Los atendemos desde el punto de vista sanitario. Todo niño que se enferme es llevado a consulta médica, se le compra su tratamiento y se le aplica. Es decir, procuramos atenderlos lo mejor que podemos desde todo punto de vista y todo esto totalmente gratis, sin cobrarles un solo céntimo.

¿Qué ocurre en Venezuela? Un país de grandes recursos y continuamente en los medios por un sinfín de dificultades.

Ocurre que tenemos el gobierno más corrupto de la historia venezolana. Este gobierno pregona a cada segundo el bienestar del pueblo. (…) este sistema político ha acabado con la esperanza de vida de todos los venezolanos y siendo un país tan rico en recursos seamos tan pobres, porque Chávez y ahora Maduro han dado dinero a manos sueltas a Cuba y otros países de América Latina y al mundo para ganarse adeptos y simpatizantes afuera, mientras internamente vivimos una terrible crisis política, social y económica...

En la nota el sacerdote cuenta que para solventar las muchas necesidades ha tenido que recurrir a la limosna colocando avisos y peticiones a  través de la redes sociales como el Facebook y otros y a través de pines y whatsap. Dice que gracias a Dios la gente es buena, responde y ayuda dentro de lo que puede. El tema de la escasez y la inflación en Venezuela lo dificulta todo aún más.

Fuentes:

https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2020/01/06/en-el-regimen-de-maduro-y-el-eln-la-labor-de-un-valiente-fraile-opositor-en-un-pueblo-venezolano/

https://www.hermanoscapuchinos.org/entrevistas/8/nelson-sandoval-misionero-capuchino-en-el-tukuko–venezuela

https://www.instagram.com/fray_nelson/?hl=es-la