Montevideo en enero: Gran Rosario de Bendiciones para las Familias

El 9no. Gran Rosario de Bendiciones para la Familia se realizará en Montevideo el sábado 25 de enero, en el lugar ya asociado con la Virgen María: la Aduana de Oribe, frente al puertito de Buceo.

La convocatoria está marcada por una frase que también se ha vuelto tradición: “no te pierdas esta gran bendición para ti y tu familia”.

El Rosario de Bendiciones para las Familias comenzó a celebrarse en el año 2012 y fue organizado por unos veinte laicos de las parroquias San Pedro Apóstol, Medalla Milagrosa, San Alejandro y San Pedro Claver. En esa ocasión participaron unas 1.500 personas. En 2019 participaron unas 20 mil personas, incluyendo peregrinos de Argentina, Brasil y Paraguay.

Rosario por la paz y la familia: un pedido de Juan Pablo II que resuena cada vez con más fuerza.

El 16 de octubre de 2002 Juan Pablo II comenzaba su vigesimoquinto año de pontificado. En la Plaza de San Pedro del Vaticano, el Santo Padre se dirigió a los presentes con estas palabras: «en este día particular, pongo nuevamente en las manos de la Madre de Dios la vida de la Iglesia y la vida tan convulsionada de la Humanidad. A Ella le confío también mi futuro. Pongo todo en sus manos, para que con amor de Madre lo presente a su Hijo». Luego, firmó uno de los documentos que más identifica su pontificado: la Carta apostólica Rosarium Virginis Mariae (El Rosario de la Virgen María).

Con esa carta, San Juan Pablo II hizo un magnífico regalo a la humanidad toda y contribuyó a la profunda revitalización de la hermosa oración que convoca multitudes y sigue creciendo en la vida del pueblo cristiano.

Por eso, en la preparación de este 9no. Gran Rosario de Bendiciones, invitamos a contemplar la sorprendente vigencia del siguiente párrafo de la Carta apostólica Rosarium Virginis Mariae, publicada hace 18 años:

Oración por la paz y por la familia

6. Algunas circunstancias históricas ayudan a dar un nuevo impulso a la propagación del Rosario. Ante todo, la urgencia de implorar de Dios el don de la paz. El Rosario ha sido propuesto muchas veces por mis Predecesores y por mí mismo como oración por la paz. Al inicio de un milenio que se ha abierto con las horrorosas escenas del atentado del 11 de septiembre de 2001 y que ve cada día en muchas partes del mundo nuevos episodios de sangre y violencia, promover el Rosario significa sumirse en la contemplación del misterio de Aquél que «es nuestra paz: el que de los dos pueblos hizo uno, derribando el muro que los separaba, la enemistad» (Ef 2, 14). No se puede, pues, recitar el Rosario sin sentirse implicados en un compromiso concreto de servir a la paz, con una particular atención a la tierra de Jesús, aún ahora tan atormentada y tan querida por el corazón cristiano.

Otro ámbito crucial de nuestro tiempo, que requiere una urgente atención y oración, es el de la familia, célula de la sociedad, amenazada cada vez más por fuerzas disgregadoras, tanto de índole ideológica como práctica, que hacen temer por el futuro de esta fundamental e irrenunciable institución y, con ella, por el destino de toda la sociedad. En el marco de una pastoral familiar más amplia, fomentar el Rosario en las familias cristianas es una ayuda eficaz para contrastar los efectos desoladores de esta crisis actual.

Programa:

18:30 hs: Comienzan las CONFESIONES
19:00 hs: Recibimiento de la imagen de la VIRGEN MARÍA acompañado de cantos y meditaciones.

Rezo del SANTO ROSARIO

Fuente:

https://www.facebook.com/RosarioBendiciones/