Discernimiento y búsqueda

En estos tiempos los uruguayos de los distintos partidos están en un explícito proceso de discernimiento de cara a las próximas elecciones municipales: que un candidato o varios; que un actor con votos propios o sin ellos; que sea de tal o cual fracción; juntos o separados.

En sentido amplio, discernir significa buscar, a través de una lectura de la realidad, lo mejor para la misma, con el fin de llevarlo a cabo. En política, debería ser, lo que Pablo VI expresaba como de conducir a la realidad desde condiciones menos humanas a condiciones más humanas; de promover el desarrollo integral del ser humano y de todas las personas.  

Discernir es buscar, con la mayor claridad posible, sabiendo que la certeza total nunca la tendremos. Encontrar lo que es mejor para aquellos a quienes debemos cuidar en nuestro macro y micro mundo: a nosotros mismos y a todos, desarrollando en la historia un proceso de hominización y de humanización. Tener en cuenta no solamente los intereses del presente, sino también respetar el pasado y cuidar el futuro.

La palabra Discernimiento se ha rescatado últimamente en gran parte gracias al aporte de la Doctrina Cristiana. Para el Cristiano es la búsqueda activa de la voluntad de Dios en los concreto de las estructuras históricas y en la propia estructura personal, para ser conocida y llevada a la práctica.  En términos seculares, tomando como base el himno de uno de los más emblemáticos colegios laicos del Uruguay, dar culto a:  lo bello y lo bueno, y a su amable portada, el Deber.

Implica un lugar de verificación del bien común (que no siempre es sinónimo de consenso). Encontrar no solamente cuál es objetivo común, sino también dónde y cómo se encuentra o se puede encontrar, para poder actuar de manera consecuente.

La Pregunta fundamental del Discernimiento

Compartimos algunas de las preguntas que esperamos se estén haciendo, en forma individual y colectiva, quienes están en la primera línea de decisión:

¿Qué es lo mejor para nosotros y para la gente que nos apoya?

¿Qué es lo mejor para todos?

¿Qué me hace crecer como persona humana y qué contribuye más al crecimiento humano de nuestra sociedad?

¿Qué tengo o debo hacer, para ser mejor, hacer mejor mi realidad y la de los demás?

¿Quién soy yo, y quiénes somos como grupo político y como sociedad?

¿A dónde voy y vamos como grupo político y como sociedad?

¿Qué sentido tiene mí y nuestra presencia en este periodo concreto de nuestro país?

Tampoco debe faltar la pregunta fundamenta (aún formulada en términos seculares): ¿Qué quiere Dios de mí?

Supuestos del Discernimiento

Discernir lo mejor para nosotros mismos descansa sobre dos supuestos:

El primero supuesto: es necesario analizar la realidad sin versiones parcializadas ni pre conceptos. Religiosamente podemos ponerlo con estas palabras: Dios habla y lo hace de muchos modos y es necesario “escuchar” lo que nos dice.  

El segundo supuesto: con nuestra razón podemos alcanzar una decisión correcta. Parece tan obvio como la evidencia de que no siempre las decisiones se fundan en la razón. Para las personas con fe, puede formularse en los siguientes términos: el mensaje de Dios que se comunica de muchos modos, es descifrable. De ahí que podamos saber lo que es mejor para mí y para los demás. Por tanto, el ser humano escucha y descifra el lenguaje de Dios en los acontecimientos y también a través de la propia conciencia.

¿Cómo descifrar el mensaje?

Un informe de Arzobispado de Santiago sobre la enseñanza Moral dice un frase que nos gustaría inspire a políticos y votantes en todo el mundo:

Nuestra conciencia nos habla, podemos escucharla y de esta manera saber lo que es necesario hacer en medio de nuestras relaciones y en medio de nuestros condicionamientos naturales e históricos. Lo mejor para nosotros se va descubriendo poco a poco a través de nuestra conciencia moral pero también a través de la conciencia de los otros y de la microsociedad y macrosociedad, su cultura y su ethos.

Fuente:

http://www.vicariaeducacion.cl/profesoresreligion/img_noticias/13082019_150pm_5d52ea5c4dda4.pdf