Kobe Bryant: un testimonio para recordar

El mundo se conmovió el domingo 26 de enero con la muerte del basquetbolista Kobe Bryant, en un accidente de helicóptero, junto a nueve personas incluyendo a su hija de 13 años, Gigi.

El accidente coincidió con el día en que se jugaría el Pro Bowl, partido que marca el final oficial de la temporada de fútbol americano en los Estados Unidos, y con la entrega de los Premios Grammy en el Staples Center de  Ángeles. En ambos espectáculos, jugadores y músicos rindieron homenaje a Bryant. Numerosos equipos de la NBA dejaron que el reloj se agotara al comienzo de los juegos para recodar al No. 24 de la camiseta de Kobe. También fue pospuesto el partido previsto entre el equipo de Bryant, los Lakers, y los Clippers. Seguramente los Lakers le harán un homenaje en su próximo partido en casa.

En Nueva Orleans celebraron la vida de Bryant en la moda NOLA con una marcha de segunda línea completa con una banda.

El alcalde de Los Ángeles, Eric Garcetti, tuiteó: “estas son luces para una leyenda. El ayuntamiento de Los Ángeles se iluminó de púrpura y dorado a partir de las 8:24 de esta noche, en honor a la legendaria carrera por el campeonato de Kobe Byant y en memoria de su hija Gianna, y todos los que perecieron en la tragedia”.

Ante de su funeral, miles comenzaron a reunirse fuera del Staples Center de los Ángeles para hacer vigilia, acompañados con su camiseta, flores y fotos de su equipo, los Lakers.

Hay mucho que agradecer por la vida de Bryant: uno de los más grandes jugadores de básquet de todos los tiempos: su brillante carrera de 20 años de la que se retiró en 2016 con Los Angeles Lakers, donde ganó 5 campeonatos de la (NBA), un premio del Jugador Más Valioso (MVP, por sus siglas en inglés), dos campeonatos de puntuación y un sinnúmero de reconocimientos.

Un esposo y padre que en 2015 dio testimonio público de que su fe católica lo ayudó a superar un periodo difícil en su vida. Una fe en la fue criado por su familia en Italia y en la que se casó en 2001, en una parroquia del sur de California.

Hay mucho que agradecer por la vida de este hombre que supo superar momentos difíciles en el año 2003 cuando fue acusado y arrestado con cargos de violación a una mujer en una habitación de hotel. En ese episodio, Bryant admitió que tuvo un encuentro sexual con la mujer, pero negó que la haya violado. Finalmente los cargos fueron retirados y Bryant publicó una disculpa a su acusadora, con quien también llegó a un acuerdo en una denuncia civil: “Aunque verdaderamente creo que este encuentro entre nosotros fue consensual, reconozco que ella no vio y no ve este incidente de la misma forma en la que yo lo vi. Después de meses de revisar los hallazgos, escuchar a su abogado, e incluso su testimonio en persona, ahora entiendo cómo se siente y que ella no consintió con este encuentro”.

Gracias por este ser humano que supo levantarse y que en el año 2015 hablaba públicamente de su decisión de dejar atrás algo de la superficialidad que él sentía que había construido en su persona pública: “Lo que llegué a entender, saliendo de Colorado, es que yo tenía que ser yo, en lugar de dónde estaba en ese momento”.

Gracias también por un sacerdote que no conocemos, pero que, según contaba el mismo Bryant, lo ayudó a hacer algunos importantes descubrimientos personales durante aquella dura prueba que amenazó su libertad: “lo único que realmente me ayudó durante ese proceso –soy católico, fui criado católico, mis hijas son católicas– fue hablar con un sacerdote”.  Aciprensa recuerda textualmente las palabras de Bryant al respecto: “De hecho fue algo gracioso: él me mira y dice ‘¿lo hiciste?’. Y yo digo ‘por supuesto que no’. Entonces me pregunta ‘¿tienes un buen abogado?’. Y yo estoy como que ‘uh, sí, él es fenomenal’. Así que entonces él dijo ‘déjalo ir. Sigue adelante. Dios no te va a dar nada que no puedas manejar, y está en sus manos ahora. Esto es algo que no puedes controlar. Así que déjalo ir’. Y ese fue un punto de inflexión”.

Gracias porque a pesar de sus errores, supo y pudo conservar su matrimonio. ¡Cuántas veces habrá rezado por ello! En 2011 su esposa Vanessa le pidió el divorcio a Kobe, alegando diferencias irreconciliables. Pero Bryant decidió no rendirse y luchar por su familia: dos años después su esposa retiró su solicitud de divorcio. En 2015 sus palabras eran: “No voy a decir que nuestro matrimonio es perfecto” (…) “Aún peleamos, como toda pareja casada. Pero sabes, mi reputación como atleta es que soy extremadamente decidido, y que trabajaré duro. ¿Cómo podría hacer eso en mi vida profesional si no era así en mi vida personal, cuando eso afecta a mis hijas? No tendría ningún sentido”, añadió.

Gracias por la fe que acompañó a Bryant, su esposa Vanessa y familia en su asistencia regular a su parroquia de Orange County, California. El obispo del condado de Orange Timothy Freyer se refirió a Kobe con estas palabras: “era un católico comprometido que amaba a su familia y amaba su fe” (…) “Como residente de hace mucho tiempo del condado de Orange y feligrés de nuestra diócesis, Kobe asistía con frecuencia a misa y se sentaba en la parte de atrás de la iglesia para que su presencia no distrajera a la gente de centrarse en la presencia de Cristo”

Gracias por este hombre que disfrutó de la alegría de ayudar a los necesitados a través de la Fundación Familiar Kobe & Vanessa Bryant. Su fundación ayudó a financiar refugios para jóvenes sin techo, así como otros proyectos dirigidos a servir a los más pobres. Respecto a ello, dijo a la prensa en el 2012: “Tienes que hacer algo que tenga un poco más de peso, un poco más de significado, un poco más de propósito”. La falta de hogar, “es algo que se deja de lado porque es fácil culpar a quienes no tienen hogar y decir ‘bien, tú tomaste esa mala decisión. Esto es donde estás. Es tu culpa’”. (…)“En la vida todos cometemos errores y dar un paso atrás y permitir que alguien viva de esa forma y de alguna manera lavarte las manos… eso no es correcto”.

Gracias también porque pocas horas antes del accidente, Kobe y su hija Gigi tuvieron la gracia de comulgar en la parroquia Nuestra Señora de los Angeles en Newport Beach. Según se informa:  los dos presenciaron la misa desde la parte de atrás…

Desde Sentido Común, damos gracias por la vida de Kobe. Concédeles Señor el descanso eterno, y que brille para ellos la luz perpetua.

————

En el siguiente link podrán encontrar la canción homenaje que Bad Bunny escribió en homenaje a Kobe, el hombre de fe que nunca bajó los brazos:

Fuentes:

https://www.aciprensa.com/noticias/la-fe-catolica-de-kobe-bryant-74425