Tribunal Constitucional de República Dominicana: la paciencia de Job, la valentía de David y la sabiduría de Salomón

República Dominicana lo tiene todo, es el slogan con que se promociona este país caribeño. Es una república democrática en la que viven más de 10 millones de personas en un territorio de 48,442 kilómetros cuadrados. Sus codiciadas costas se nutren del Mar Caribe al sur y el Océano Atlántico al norte. En el 2017, 6.2 millones de visitantes se alojaron y 1,147,000 pasajeros de cruceros pasaron por la República Dominicana.

La mayoría de la población es católica y de otras derivaciones del cristianismo. Las Iglesia dominicana juega un papel importante en la vida e historia del país, desde los días del colonialismo español.

En estas tierras se instaló el primer asentamiento español en el Nuevo Mundo, gracias a la llegada de Cristóbal Colón durante su primer viaje en 1492. Hoy en día, Santo Domingo, la primera ciudad de América, es la capital del país, y continúa prosperando a la vez que conserva su historia y arquitectura original española.

Aparte de estos hitos históricos, la República Dominicana se encuentra entre los destinos más diversos del Caribe gracias a su geografía, naturaleza y gente. Sus paisajes van desde los picos más altos de la región, el Pico Duarte, al cuerpo de agua más bajo, el Lago Enriquillo. Con unas sorprendentes 6,000 especies de flora y 7,000 especies de fauna, incluyendo flores de cactus, halcones endémicos y ballenas jorobadas.

La cultura del país, con componentes taínos, europeos y africanos, da origen a una población diversa a las que se suman comunidades judías, japonesas, y hasta grupos afro caribeños proclamados por la UNESCO, que llegaron a la República Dominicana a partir del siglo XIX.

Es un pueblo que disfruta su pasión por la música y el baile (merengue, bachata y son), una diversa gastronomía, amor por el béisbol, la familia y la hospitalidad.

La forma de vivir la relación entre fe e institucionalidad pública es muy práctica. Un ejemplo claro fue el hecho de que el 23 de enero pasado, el Tribunal Constitucional de la República Dominicana ofreció una misa de acción de gracias en la Catedral Primada de América para conmemorar su octavo aniversario. El Tribunal Constitucional de la República Dominicana es el órgano supremo de interpretación y control de la constitucionalidad, responsable de garantizar la supremacía de la Constitución, la defensa del orden constitucional y la protección de los derechos fundamentales. Por ello, el Tribunal Constitucional es una institución autónoma de los poderes públicos y de los órganos del Estado.

A esta celebración asistieron personalidades de diferentes sectores de la sociedad. Durante la misa, oficiada por el obispo de la Diócesis de Baní, monseñor Víctor Masalles, el presidente del Tribunal Constitucional pidió al Señor la paciencia de Job, la valentía de David y la sabiduría de Salomón para administrar una justicia independiente, garantizadora de derechos, preservadora de la dominicanidad y soporte de una democracia constitucional. El magistrado Milton Ray Guevara agradeció por los dones recibidos y los frutos cosechados en la misión que la Constitución le asigna a este tribunal de garantizar la supremacía de la Constitución, la defensa del orden constitucional y la protección de los derechos fundamentales.

La Iglesia cuida su independencia respecto de la lucha política. El 21 de enero la Conferencia Episcopal publicó la Carta pastoral: ELECCIONES 2020: ESPACIO DE PARTICIPACIÓN Y COMPROMISO. EN EL 60° ANIVERSARIO DE LA CARTA PASTORAL DE ENERO1960. En sus conclusiones, los Obispos dominicanos reiteran de forma muy clara la posición de la Iglesia Católica ante la política partidaria en todo el mundo, como lo muestran los siguientes tres párrafo:

b) Conviene que los sacerdotes y demás agentes de pastoral organicen jornadas de oración y de reflexión, para profundizar sobre los temas que hemos abordado en el presente documento y sobre otros necesarios para crear conciencia de la importancia para toda sociedad de un comportamiento ejemplar de cada uno de sus ciudadanos.

Se ha de luchar por hacer de la política un instrumento creíble, un medio para construir paz y justicia. Motivamos a los fieles laicos, a integrarse en la actividad política partidista pero siempre observando los principios morales a que hemos aludido.

c) El Derecho Canónico es claro respecto a la no participación partidista de los sacerdotes: “No han de participar activamente en los partidos políticos” (canon 287 §2). Es parte de nuestra misión formar a los feligreses en la escuela de los valores éticos y morales, para que puedan, por sí mismos, hacer una lectura crítica de la realidad y discernir lo que es mejor para todos.

d) Reiteramos al pueblo dominicano nuestra disposición para que en éstos y en otros temas, promovamos un diálogo permanente y constructivo para el bien del país.

Es difícil sostener que República Dominicana lo tiene todo, pero no hay dudas que tiene muchas cosas excelentes: su geografía, su historia, su cultura, el espíritu de su gente. También, entre otros, los dos ejemplos de relacionamiento entre política y fe que trajimos a Sentido Común.

Con su estilo propio y no extrapolable, la fe del pueblo dominicano está presente en la vida pública, elevando la mirada y promoviendo el diálogo. Porque hay un lugar que pertenece la perspectiva religiosa de la persona humana, que no se pueden llenar  ni la vida afectiva, ni la educación, ni el deporte, ni el trabajo, ni el arte.

Fuentes:

https://www.tribunalconstitucional.gob.do/sala-de-prensa/noticias/tc-celebra-misa-de-acci%C3%B3n-de-gracias-por-su-octavo-aniversario/

https://www.ced.org.do/wp-content/uploads/Carta-Pastoral-2020.pdf