Guía para la gestión de la crisis del Coronavirus en empresas

Cada organización o empresa, sea grande o pequeña, debe hacerse su propia lista de tareas para la gestión correcta de la crisis del Coronavirus. Desde Sentido Común aportamos esta base, que esperamos seguir mejorando con la contribución de nuestros lectores. Por supuesto que no pretendemos abarcar todas las casuísticas.

Lista básica de chequeo:

  • Lectura detenida las directivas oficiales y pedir asesoramiento médico cuando haga falta.
  • Constitución y funcionamiento del equipo de crisis que deberá asegurarse que se cumplan las directivas oficiales y coordinar el conjunto de controles y decisiones que serán necesarias.
  • Verificación de que la agenda de contactos esté completa y actualizada, incluyendo empleados, proveedores clientes clave (internos y externos). Esta agenda deberá estar disponible y accesible para todos aquellos que puedan necesitarla.
  • Generación de canales de comunicación interna alternativos tales como grupos de WhatsApp diferenciales por niveles de responsabilidad.
  • Identificación de los empleados y partes relacionadas de riesgo, que requieren medidas de precaución especiales. Los empleados que tienen rol de supervisión deberían tener conocimiento directo y actualizado del estado de sus subordinados y sus familias para darles el apoyo que corresponda. Entre las alternativas a implementar están: reservar funcionarios a la orden en domicilio, cuarentenas, licencias médicas, cambios de horarios, trabajo a distancia, modificación de procesos, Etc. Tener en cuenta que para que el aislamiento sea efectivo se necesitan 14 días, por lo que los equipos deberían rotar con no menos de ese período.
  • Revisión con la nueva realidad de los canales y contenidos de comunicación permanentes con empleados y clientes. Marketing tiene mucho trabajo en estos días. Debe considerarse al cliente en su rol fundamental en la gestión responsable de esta crisis.
  • Identificación de las actividades críticas que deben mantenerse en cualquier caso, y dentro de ellas, las que pueden realizarse a distancia y las que requieren actividad presencial. Para estas últimas,  revisar procesos, procedimientos y recursos necesarios para minimizar el riesgo.
  • Identificación de los recursos que deben estar disponibles para cumplir con las tareas críticas. Dentro de ellos, diferenciar los que pueden proveerse a distancia y los que requieren actividad presencial.
  • Diseñar o ajustar los procedimientos para la gestión a distancia, procurando los recursos materiales y administrativos necesarios para tal modalidad.
  • Para la actividad presencial, revisar los procesos, horarios, formas de atención, para minimizar el contacto, la aglomeración y el riesgo. Consistentemente se deben prever las herramientas y recursos necesarios para una gestión responsable (ej. guantes, tapabocas, Etc.).
  • Realización de una matriz de riesgo, o al menos una listas lo más exhaustiva posible de los posibles eventos que impidan prestar los servicios críticos o que afecten a la organización, sus empleados o de alguna manera contribuyan a la propagación de la pandemia.
  • Para los eventos de riesgo significativo, evaluación de las medidas de mitigación tales como:
    • Eliminar o disminuir la probabilidad de que se genere el contagio, por ejemplo: discontinuando la atención al público; modificar horarios de trabajo para minimizar los contactos personales; que solamente vayan a la empresa las personas que no tengan otra alternativa y estén en condiciones sanitarias; cumplir con las cuarentenas prescriptas; discontinuar los viajes; eliminar las reuniones presenciales.
    • Minimizar el impacto en caso de que el personal se contagie de la enfermedad, por ejemplo: reservando a empleados que pueden realizar las tareas críticas para que eventualmente puedan suplir a los que están en la primera línea de riesgo; que no vayan a trabajar los funcionarios que pertenecen a grupos de riesgo.

Mag Pablo Torres