Pequeños minoristas de barrio: mantengamos la fe, la esperanza y el sentido de humor

En base a nuestra experiencia de años de consultoría en Marketing para el comercio minorista, invitamos a construir junto a nuestros lectores del sector, una Guía dinámica de recomendaciones ante la crisis del COVID-19 para pequeños minoristas de barrio.

Esta es nuestra propuesta:

  • Medidas de protección:
    • Lo primero es estar bien informados de las medidas y comunicaciones oficiales sobre protección a la salud. También sobre los posibles apoyos a la economía de las pequeñas y medianas empresas. Es un momento de crisis en que cada precaución debe ser aplicada y cada beneficio oficial debe aprovecharse en forma correcta.
    • Los comercios minoristas que permanecen abiertos deben ser en estos momentos, especialmente estrictos en la aplicación de las medidas de seguridad alimentaria.
    • Por eso es necesario que todo el equipo humano haga propias las siguientes precauciones:
      • lavarse las manos frecuente y adecuadamente,
      • poner especial esmero en la buena higiene personal,
      • evitar el contacto de las manos con los alimentos listos para comer,
      • quedarse en casa si se esté enfermo
      • avisar de cualquier factor de riesgo
    • El equipo de colaboradores está haciendo un esfuerzo especial. De esta situación solamente se sale codo con codo, con espíritu de servicio, solidaridad y flexibilidad en todo menos en la prevención. La comunicación y el espíritu de equipo son fundamentales en estas horas.
    • El equipo debe contar con los recursos necesarios para prevenir el contagio: guantes, tapabocas, señalización o barreras para que el público no se acerque más de lo necesario, etc.
  • Respecto de las superficies y espacios físicos de los comercios:
    • Dado que algunos virus pueden sobrevivir en las superficies durante varios días, debe implantarse medidas de limpieza y desinfección más frecuentes y exhaustivas que las habituales en las superficies y objetos de “alto contacto” como puertas, canastos, carritos, etc.
    • Debe cuidarse más que nunca la ventilación
  • Respecto de los paquetes:
    • Si bien no está claro cómo se comporta COVID-19, los coronavirus históricamente tienen una pobre capacidad de supervivencia en las superficies. Por lo tanto, en general, los productos y paquetes tienen un riesgo bajo de propagación. Es importante que los clientes y el equipo incorporen la práctica de lavarse las manos o utilizar guantes antes y después de manipular los paquetes.
  • Respecto de los alimentos
    • El coronavirus se transmite a través de gotitas respiratorias. En general las autoridades sanitarias no consideran que COVID-19 se transmita a través de los alimentos. De todas maneras, es importante aplicar las mayores precauciones en su cuidado, manipulación y traslado.
  • Respecto de nuestros clientes:
    • El cliente debe participar del gran desafío de asegurar un suministro seguro. Eso se logra transmitiendo el concepto de que, la salud es prioridad y esta batalla la ganamos entre todos.
    • Las empresas no deben dudar en pedir a los clientes su colaboración para aplicar las siguientes recomendaciones:
      • Las personas con síntomas, así como a los familiares y cuidadores con síntomas, deben quedarse en casa. Si tiene síntomas, no deben bajo ningún concepto ir a un local comercial. Antes bien, deberían avisar al comercio para que se busque la forma de hacer llegar los paquetes con las debidas precauciones
      • Mantener un metro y medio de distancia del equipo de trabajo del comercio y de otros clientes, tanto dentro del local como en la recepción y entrega de paquetes.
      • Concurrir a los comercios en horas de menor asistencia de público. De acuerdo al tamaño del local, la regla debería ser: si lo ve lleno, vuelva más tarde.
      • Pagar con tarjeta en la medida de lo posible, ya que el dinero papel puede ser un factor de contagio.
      • Muy importante: mantengamos viva la fe, la esperanza y el sentido de humor.

Mag. Pablo Torres