Pascua: alegría y esperanza porque Cristo resucitó

En tiempos del el COVID-19, los Obispos uruguayos nos transmiten la alegría y esperanza del gran anuncio que cambió la humanidad.
El mensaje de los pastores nos habla del profundo significado de Pascua

Cardenal Daniel Sturla: «Cristo manifiesta la victoria»

A través de un video filmado en la Catedral de Montevideo, el Card.Daniel Sturla da su saludo de Pascua a todos los fieles y destaca la alegría por el triunfo de Cristo.

El saludo comienza con una imagen característica de estos últimos días: la Catedral vacía, pues las ceremonias de Semana Santa se realizaron sin presencia de fieles. La cámara enfoca un relieve con la escena de la crucifixión y muestra en detalle al crucificado.

El Arzobispo cuenta que una de las primeras señales de civilización que se han encontrado es un fémur que se había quebrado y luego sanó. Eso revela que alguien se preocupó por el otro, que lo ayudó para que sanara. Lo mismo ha hecho Cristo por la humanidad entera.

«Cristo, con su victoria, sana el corazón herido y quebrantado por la soledad, la angustia, el miedo, el pecado.

Cristo manifiesta la victoria de la luz sobre la oscuridad, de la esperanza sobre el desánimo, de la vida sobre la muerte», comenta.

«Hoy Cristo venda nuestra alma quebrada, nos dice ‘levántense, tengan esperanza en este momento de incertidumbre’. La victoria es suya, nos alimenta con su palabra y su eucaristía. Nos invita a ser solidarios con el hermano que sufre, que es más vulnerable», agrega.

Y termina: «Pascua es Dios que pasa y transforma. Sana, cura, libera, redime. Por eso hoy más que nunca: ¡Felices Pascuas!».

Mons. Alberto Sanguinetti: «Cristo resucitó, Que Él nos llene de esperanza, de serena confianza en Dios»

“Aún en las oscuridades presentes, veamos todo lo bueno, justo y santo, lo generoso y bello, para que – iluminados por la luz pascual – en todo brote la confianza, la gratitud por el don de Dios”, anima el Obispo de Canelones, Mons. Alberto Sanguinetti en su saludo pascual.

En su mensaje, el Pastor expresa su “cercanía” y “consuelo” a «todos los que sufren”. “Confíen en Dios que nos ama. Pongan su esperanza en Cristo”, invita.

“¡Cristo resucitó! ¡En verdad resucitó! A ti se dirige este anuncio. Es el anuncio de todos los cristianos, de los apóstoles y discípulos, de la Iglesia en dos mil años. Es el anuncio que ha cambiado la vida de millones de seres, en su convicción, en el sentido de la existencia, ante mal y el bien, la muerte y la vida. Es la luz que brilla y destruye las tinieblas del error, del pecado, del miedo, de la desesperanza”, expresa Mons. Sanguinetti. “Esta misma esperanza da sentido a nuestra esperanza cotidiana, a nuestra conversión del pecado a la gracia, a obtener la victoria en un camino sembrado de asechanzas del mal, las carencias, la enfermedad, el error”, asegura el Obispo

Mons. Arturo Fajardo: “En este tiempo donde se han perdido tantas aparentes certezas el Señor es nuestra esperanza”

“En este tiempo donde se han perdido tantas aparentes certezas, donde muchos han perdido la salud, el trabajo; en medio de esta realidad, el Señor es nuestra esperanza”, destaca el Obispo de San José de Mayo y Presidente de la Conferencia Episcopal del Uruguay, Mons. Arturo Fajardo, en su Mensaje para Pascua.

El Obispo anima en su mensaje a orar “pidiendo al Señor el fin de la pandemia” y a hacer “gestos de servicio a nuestros hermanos que viven soledad y pobreza”.

Mons. Fajardo, citando a San Atanasio afirma que la Pascua de Resurrección «nos sostiene en medio de las miserias de este mundo; y ahora es cuando Dios nos comunica la alegría de la salvación, que irradia de esta fiesta, ya que en todas partes nos reúne espiritualmente a todos en una sola asamblea, haciendo que podamos orar y dar gracias todos juntos, como es de ley en esta fiesta”. (De las cartas pascuales de san Atanasio, obispo)

“Seamos centinelas del amanecer, porque después de la noche triunfa la luz pascual que es Cristo resucitado que nos dice: ‘Yo soy la luz del mundo’», insta el Pastor.

Mons. Milton Tróccoli: la Pascua nos invita a mirar al futuro con esperanza”

“En este tiempo complejo e incierto que vivimos como país y como humanidad, estamos invitados a ser especialmente testigos de esperanza. La Pascua nos invita a mirar al futuro con esperanza”, destaca el Obispo de Maldonado-Punta del Este- Minas , Mons. Milton Tróccoli, en su mensaje de Pascua. “No se trata sólo de salir de esta situación de emergencia sanitaria, sino de prepararnos para construir un mundo diferente”, recuerda el Obispo. “Pascua es la fiesta de la Vida, por consiguiente, la celebración de lo nuevo que hace Dios”, asegura el Pastor al tiempo que señala “en este contexto dirigimos nuestra mirada a Jesús, muerto y resucitado. Él ha vencido el mal, el dolor y la muerte; es fuente de nuestra esperanza y nuestra fortaleza en los momentos de dificultad”.

“La Pascua nos enseña a leer la historia desde adentro y a valorar las cosas y las personas desde su dimensión más honda, contemplando a Jesús que no se guarda la vida, sino que la entrega amando. Cada uno de nosotros valemos lo que la muerte de Cristo en la cruz. Por eso, cada vida es sagrada y su dignidad inviolable”, sostiene.

Mons. Tróccoli puntualiza en su saludo pascual que “la verdadera esperanza no es simple ilusión ni mero optimismo. Tener esperanza es levantarse, construir, no desistir. Es unirse con otros para caminar, servir, sembrar lo nuevo y ayudar a que la Vida de Dios germine entre nosotros. El motivo fundamental de la esperanza no está en lo que nosotros solos podemos hacer, sino en lo que Dios puede hacer en nosotros y a través nuestro”.

El Obispo concluye su mensaje con palabras a María: “Cuando pensamos en la Pascua sin duda pensamos también en nuestra Madre, María Santísima, vida, dulzura y esperanza nuestra. En Ella – contemplativa y llena del Espíritu, mujer fuerte junto a la cruz– descubrimos el modo concreto de ser felices viviendo las bienaventuranzas del Evangelio». “La invocamos como ‘Virgen del Verdún´, abogada y protectora nuestra, que, ‘desde el altar rocoso de las sierras’, contempla con mirada maternal a cada uno de sus hijos, que elevan sus ruegos a Dios”.

Fuente:

Conferencia Episcopal del Uruguay