Tom Hanks debuta como guionista y director: THAT THING YOU DO

En formato “mockumentary”, una comedia musical del año 1996 marcó el debut de Tom Hanks como guionista y director. Titulada That Thing You Do, cuenta la divertida trayectoria de un grupo ficticio de jóvenes músicos oriundos del pueblito de Erie, en Pennsylvania, durante su camino hacia la fama y el éxito en 1964. Como protagonista se destaca la actuación de Tom Everett Scott en el papel de Guy Patterson, un chico que trabaja en la tienda de electrodomésticos de su padre mientras, en las horas libres, se entrega a su pasión por el jazz y tocar la batería. Un accidente imprevisto que lo lleva a convertirse en el baterista de un grupo musical, y su instinto para convertir una balada compuesta por el líder en un éxito pop a través del ritmo, lo convierten en el centro de interés de la trama. Así nacen los Wonders, la banda que en forma inesperada, pasa a ser patrocinada por un manager, sale de gira por los diferentes estados, consigue estar en la lista de los top ten, aparece en entrevistas de televisión y hasta actúa en una película de Hollywood. Todo gira sobre ruedas, mientras de a poco van apareciendo los obstáculos que, casi en forma exclusiva, tienen que ver con la capacidad de madurez y empatía de estas nuevas estrellas.

Con el trasfondo de una expresa cosmovisión cristiana (se habla de ir a la iglesia, de servir a la iglesia, de no trabajar los domingos), plantea el conflicto entre la integridad artística y la tentación del éxito comercial. El propio Tom Hanks se reservó un papel secundario en esta producción, como el representante de Play-Tone Records. La inocencia y candidez de la historia narrada es una de las fortalezas del film, que no tiene pretensiones de profundidad o ambivalencias, y recrea una época, una cultura y un modo de sentir. En el marco de la pop-culture captura la ingenuidad y el optimismo de la década, en una fábula moralizante sobre lo efímero de la fama y el éxito, sin perder de vista el lado oscuro de la celebridad, y exponiendo cómo la industria del entretenimiento esconde bajo una máscara de glamour egos desproporcionados y sonrisas sintéticas.

La historia despliega un rango interesante de personalidades en los personajes, con mensajes positivos. Un ejemplo de esto es cuando el líder de la banda desilusiona en forma cruel a su incondicional novia, interpretada por Liv Tyler, y ella con el corazón destrozado demuestra dignidad y grandeza. Otro, cómo el baterista Guy persigue sin descanso su sueño, pero siempre teniendo cuidado de no ser injusto o lastimar a alguien en el proceso.

THAT THING YOU DO, nunca estereotipada ni cursi, es un referente válido y realista para comprender la profundidad del cambio cultural que ha afectado a nuestra sociedad occidental en los últimos años. Enfatizada por las fotos y textos en el epílogo, la dimensión histórica de los personajes trasciende cualquier convicción de su ficcionalidad.   A su vez, la pegadiza canción compuesta por Adam Schlesinger que da título a la película, consigue que el espectador siga tarareándola cuando termina la historia. Así de buena es.

Laura Álvarez Goyoaga