Marketing: impacto negativo de la Eutanasia legal

Hace ya muchos años que el Marketing identifica como uno de los estímulos más importantes a la calidad de cualquier producto o servicio el contar con una demanda exigente y participativa. Podemos citar entre muchos otros los trabajos de Michael Porter que demuestran claramente el poder predictivo del análisis de las características de la demanda sobre la competitividad de una industria.

La ausencia de eutanasia legal ha sido gran un estímulo para generar una demanda en tal sentido, que ha impulsado el desarrollo de medicamentos y técnicas para aliviar el dolor. La ética deja abierto el camino para procesos extremos, aún cuando ello pueda originar un acortamiento de la vida del paciente.

Los resultados están a la vista y muchos de nosotros hemos visto partir a nuestros seres queridos en forma tranquila, digna y en paz.

En el siguiente párrafo del documento del Grupo de Estudios de Ética Clínica de la Sociedad Médica de Santiago titulado “Eutanasia y acto médico”, podemos ver una de las claves de esta historia que ha impulsado el desarrollo de la ciencia médica a favor de la vida digna:

En la antigüedad griega y romana, eutanasia designaba más bien un deber del médico, consistente en proporcionarle al enfermo una ‘buena muerte’ por medio de los cuidados adecuados.

En ese mundo greco-romano era común la práctica de eliminar niños malformados y el suicidio y el aborto eran aceptados en la mayoría de las ciudades griegas. También en algunas épocas y culturas, los ancianos eran abandonados a su propia suerte.

En el siglo V a.C. la Escuela Hipocrática adoptó una posición radicalmente diferente a la que prevalecía en su época, condenando explícitamente el aborto y la eutanasia. Es así como, el Juramento Hipocrático señala:

“No daré a nadie, aunque me lo pida, ningún fármaco mortal, ni haré semejante sugerencia. Igualmente no proporcionaré a mujer alguna un pesario abortivo. En pureza y santidad mantendré mi vida y mi arte”.

En los siglos posteriores a Hipócrates, esta normativa médico-deontológica fue asimilada en diversas culturas. Así, la implícita o explícita prohibición al médico de practicar la eutanasia aparece también en diversos códigos contemporáneos de Ética Médica.

La historia consignada en estos párrafos marca un altísimo nivel de exigencia para los prestadores de salud, que combinado con una baja tolerancia al dolor tanto propio como de nuestros seres queridos, garantiza los mejores niveles posibles de confort para el paciente terminal. Esto beneficia a toda la industria médica ya que los desarrollos que se buscan con un objetivo, terminan sirviendo también para otro.

No hay dudas que, visto desde el punto de vista de Marketing, bajar esta exigencia y dejar abierta la puerta lateral de la muerte provocada, afectará negativamente el estándar de confort posible para todos los pacientes, tanto para los que opten por la eutanasia como para los que no la soliciten.

Posiblemente con este retroceso a tiempos anteriores a Hipócrates, la industria médica de occidente esté perdiendo otro de los secretos que lo llevaron a ser lo que hoy es.

Mag. Pablo Torres Irurtia

Referencias: