Teletrabajo: el valor de vivir cerca de la oficina

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La popularización del teletrabajo está dando una nueva visión al valor de la distancia entre la residencia y la oficina que impacta en el mercado laboral y en el desarrollo a mediano plazo de las ciudades. En ese marco, cada vez más personas trabajan a miles de kilómetros de su empresa y no es fácil predecir las consecuencias de esta tendencia.

Es claro que las oficinas están dejando de ser el espacio físico en que se realizan las principales actividades de la empresa, para ocupar el lugar de nodos en un sistema interrelacionado de comunicaciones y servicios.

Del cómo y dónde se desarrollen esos centros de encuentro dependerá el diseño de los procesos, de los sistemas de distribución y también del mercado laboral.

Aunque parezca una contradicción, algunas de las viejas ventajas de vivir cerca de la oficina, adquieren una nueva dimensión:

Flexibilidad

Los teletrabajadores que residen cerca pueden equilibrar de manera más efectiva su vida en el hogar y su actividad laboral. Cuando se vive a solo unos minutos es posible atender de mejor manera las exigencias de presencia física.  La existencia de menos eventos no virtuales va de la mano de un incremento del valor de cada una de estas instancias. El participar sin problemas de cada reunión presencial en que se es requerido, brinda la posibilidad de aprovechar oportunidades para demostrar capacidades no conocidas.

Fiabilidad

Vivir cerca del centro del sistema de trabajo también puede convertir a un empleado en más confiable. Cuando golpea el mal tiempo, o cuando surgen urgencias, aquellos que viven más lejos tienen más probabilidades de experimentar dificultades para llegar. Ni que hablar cuando el trabajador se encuentra a miles de kilómetros de distancia y debe tomar un avión. La ausencia de estos problemas aumenta la confianza de los jefes y de los compañeros de trabajo y contribuye a una reputación que puede diferenciar las carreras laborales. Mostrar la cara, saludar, sentarse en una misma mesa, son actos que generan una mayor calidad de comunicación y contribuyen a relaciones más profundas.

Salud

Vivir cerca del lugar de trabajo ayuda a la salud personal y colectiva. Si se vive lo suficientemente cerca para ir caminando o en bicicleta al trabajo, se puede disfrutar del ejercicio físico cada vez que sea necesario ir a la oficina. A su vez, es clara la disminución del riesgo de contagio de COVID-19, gripes, resfríos y otras enfermedades, al no tener que ser parte de aglomeraciones en los medios de transporte colectivo nacionales o internacionales.

Los mercados irán mostrando como se desarrolla el equilibrio dinámico entre las ventajas de vivir cerca de la oficina y el sinnúmero de oportunidades que aporta el trabajo a distancia.

Mag. Pablo Torres